Al espeleólogo especialista en arqueología prehistórica no le llegó la gloria con los años de estudio ni con los kilómetros de rutas pioneras bajo tierra. Tampoco le mostraron el éxito sus numerosas publicaciones en revistas científicas, ni sus libros, ni sus conferencias. La vida y la carrera se las cambió un oportuno resbalón y la caída progresiva por una sima inexplorada. En aquella bóveda pétrea su linterna alumbró centenares de cérvidos perseguidos por antiquísimos arqueros. Algo impresionante que pasó a extraordinario cuando el investigador con suerte comprobó, con el vello de punta, que la pintura aún estaba fresca.28 agosto 2009
Descubrimiento
Al espeleólogo especialista en arqueología prehistórica no le llegó la gloria con los años de estudio ni con los kilómetros de rutas pioneras bajo tierra. Tampoco le mostraron el éxito sus numerosas publicaciones en revistas científicas, ni sus libros, ni sus conferencias. La vida y la carrera se las cambió un oportuno resbalón y la caída progresiva por una sima inexplorada. En aquella bóveda pétrea su linterna alumbró centenares de cérvidos perseguidos por antiquísimos arqueros. Algo impresionante que pasó a extraordinario cuando el investigador con suerte comprobó, con el vello de punta, que la pintura aún estaba fresca.
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21 comentarios:
Sigo este blog desde hace casi un año porque me gusta la ficción, me apasiona. Sea en el formato que sea.
No he comentado antes, soy muy perezoso.
Este no es el mejor ni el peor de de los relatos que has escrito, pero me ha puesto los pelos de punta. Gracias.
Sólo espero que el protagonista de este hiperbreve nunca revele su descubrimiento.
Ya es costumbre que tus relatos me pongan los pelos de punta, como dice Stillman.
Otro gran relato, me encanta tu blog.
sav.
En general, lo fortuito resulta siempre más provechoso que lo que se persigue durante años.
Brillante, o sea, a lo que nos tenés acostumbrados.
Besos.
Ya se sabe que el óleo tarda mucho en secar.
Me gustó más la idea que la forma un tanto vacilante.
Saludos-
Jajaja!!el grafitty se muestra en cualquier forma...m encanta!!...aunq pobre sr. arqueólogo...
Saludos de la chica.
Éste sí me gustó, Raúl. De lo mejor que has colgado por aquí últimamente. Felicidades. A mí también se me puso el vello de punta con ese final.
Saludos lelos!!!
Simplemente sorprendente!!
me gusto mucho, me pregunto si el investigador podra salir para contar la historia???
Anda que...años y años de estudio para eso,jejeje.Nos vemos en Tenerife ajajjaja es broma
Fantástico.
Es difícil escribir cuentos tan perfectos y tan breves. Como amante de la brevedad y de lo simple, admiro tu capacidad narrativa en tan pocas líneas. Siempre nos guardás un impacto para el final, y eso hace de este blog una joyita imperdible.
Un abrazo grande,
Kutxi.
Muy ocurrente, y sin duda extraordinario :)
Ciertamente... que le preguntan a los de Santillana del Mar cómo se descubrió Altamira.
Un saludo.
La idea del blog ya es fantástica, y su contenido no decepciona, en absoluto. un saludo!
... escuchó un ruido y, al girarse, se encontró que le miraba fijamente a los ojos un conocido arqueólogo japonés que había desaparecido hace años y que sostenía impasible unos restos sangrantes entre sus dedos.
Me gustó Raúl! y el vello de punta le agrega misterio.
Hay un sitio especial para tí. Te espero.
http://minificciones.ning.com/
Saludos!
Hiperbreve, Superbueno.
Es genial como en un relato tan corto, eres capaz de darle la vuelta a las historias, de sorprendernos a pesar de haber leído muchos de tus relatos.
Un abrazo.
no se que decirte, solo que cojonudo!
saludos
Gracias a todos por sus comentarios. Siempre son un estímulo. Un abrazo.
Al menos...y por fin!
Seré tonta, a mí el final me ha hecho sonreír.
Magnífico. Siempre había querido escribir esta palabra en un comentario y gracias a ti lo he hecho. Te sigo. :)
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