21 mayo 2010

Freiheit

El inmenso y rubio guardián de las SS abrió de madrugada la puerta del barracón. Como llevaba unas enormes tenazas en la mano, todos nos acurrucamos y cerramos con fuerza la boca. Eligió a un niño esquelético y se lo llevó en volandas junto a la verja. Cuando me asomé a la fría noche, me di cuenta de que jamás llegaría a comprender al ser humano. Con la enorme fuerza de aquella herramienta de acero, y el niño completamente quieto sobre el barro, el soldado alemán estaba abriendo un hueco en la alambrada.

21 comentarios:

reina dijo...

Buen final... inesperado...
Ojalá tuviéramos más incomprensiones como esas....

Baizabal dijo...

Excelente Raúl, o mejor: exquisito.

SIL dijo...

Sublime...

Beso más grande que nunca hoy.
Cuánto necesitamos rescatar perlas en medio del barro, Raúl!


SIL

No Comments dijo...

Ojalá todas mis incompresiones del ser humano vinieran por ahí... otro gallo cantaría.

Un saludo indio

José Antonio Fernández dijo...

Se lee con tensión hasta la última frase. Muy bueno y con un final feliz, que alegra el día.
Un saludo.

Torcuato dijo...

Me ha gustado mucho el micro. La dureza que uno intuye al principio se suaviza y te carga positivamente.
Quizá retocaría el final, es demasiado explícito.

Un saludo Raúl.

norberto Luis Romero dijo...

Excelente, inesperado pero sin traición al lector; pero coincido con Torcuato: a la frase final la puliría, quitaría algunas palabras.
Un abrazo
N

Víctor dijo...

Brutal, Raúl. Con este final sí me pillaste. Me encantó. Y no sólo el desenlace. Me sumo a los halagos anteriores.

Un saludo.

Isabel González dijo...

Imagen muy plástica, se masca el miedo y la tensión y de postre, sorpresa, y encima...una de nazis que acaba bie. Genial Raúl.

¿Qué tal fue la presentación?

Alberto Flecha dijo...

Genial. Aunque voy a ser un poco perro: ¿ese fulano no tendría las llaves de la puerta principal?

Isabel de León dijo...

Odio este tema manido...pero tengo q admitir q el final es diferente x lo irreal...

Saluditos de la chica sin guerras.

Jesus Esnaola dijo...

Muy bueno Raúl. Creo que estoy de acuerdo en que seguro que encuentras formas más contundentes de acabar el relato, un relato honesto e inesperado.

Un abrazo

Martín dijo...

Muy bueno Raúl! Sorprendente final, exquisito relato. Un abrazo

Hiperbreves S.A. dijo...

Muchas gracias a todos por sus comentarios... Ya venía haciendo falta un final positivo... ¿verdad? Veo que la última y larga frase genera debate. Yo también dudé y rehice mucho, pero al final decidí jugar con la tensión de esa oración larga y acotada donde todo cambia con la última palabra. Quizá se podría ser más sutil, más conciso... Pero igual se perdería el efecto... No lo tengo claro, pero prometo pensarlo.

Gracias por las críticas y por los elogios. Aquí estamos siempre aprendiendo.

La presentación estuvo muy bien. Fue un pequeño éxito con una sala llena, mucha gente conocida y otros no tanto. Con un vídeo, un actor y unas cuantas bromas. En un sitio precioso. Estoy contento.

Carmela Rey dijo...

Leía con cautela tu relato, pensé dejarlo en la quinta línea, pero menos mal que decidí terminarlo. Uffffffff...Menos mal que salvaste mi angustia.
Un beso.

Luis dijo...

Asi somos los que nos llamamos hummannos. Unas veces si otras no.
Un buenisimo relato. Un saludo

R.Sánchez_ dijo...

La constumbre es no dejar a la gente terminar de hablar, sin saber lo que al final realmente expone.

Si alguien en aquel barracón hubiera cortado la acción ...........

Hiperbreves S.A. dijo...

Me alegro de que el efecto sorpresa surtiera efecto. Un saludo a todos.

INMA dijo...

Acabo de llegar de un viaje a Alemania. Vuelvo empapada de los horrores que se han sufrido en esa tierra, pero también con la sensación de que siempre hay esperanza, futuro. No podía haber encontrado un relato que resumiera mejor la sensación que me traigo de allí. Una vez más, gracias.

Anónimo dijo...

Me gusta porque es sensible no ñoño, y porque siempre "hay" alguien así en estas situaciones.


Rosana A.

¿Qué tal va el libro?

Jose Javier dijo...

Muy bueno el giro que toma la historia, cuando ya me temía lo peor.
Enhorabuena