06 febrero 2009

Igualdad

Después de años de obsesión por mi carrera profesional y olvido del trabajo doméstico, me he dado cuenta de que yo también tengo que participar en las tareas del hogar. Que puedo y debo plancharme la ropa, limpiar el baño, poner la lavadora, fregar la loza o hacerme el desayuno y la cena. Sé que tengo que hacer la compra, mantener el orden dentro de casa, acicalar a los niños y, si surge el momento, por qué no limpiar también el polvo o los cristales. Después de años de quejas, lo he comprendido. Mi marido se va a poner muy contento.

26 comentarios:

centrifugado dijo...

genial.como siempre :P

*lala.goes.fishing* dijo...

muy bueno xD aunque no sé por qué, me esperaba una sorpresa así al final.

Andrea dijo...

Bueno, buenisimo. ¡Enhorabuena! Un abrazo.

Isabel de León dijo...

Muy bueno!!!jajaja
Saludos

Txispas dijo...

Genial, muy bueno...
Tienes que pasarte por mi blog, he escrito algo que creo que te gustará...

mariajose dijo...

genial el texto, no me esperaba un final feliz xDDD bsos

R.Sánchez_ dijo...

Ironico

Sero dijo...

me encanta

Maya dijo...

ja, ja. Coincido con los anteriores comentaristas. El final resulta anecdótico, inesperado, bueno si es un final que no se espera.

¡Un fuerte abrazo!

el marido de la portera dijo...

Me repito como otros días. Genial.

Un saludo.

HYDRO dijo...

Ahhhh, se lo tendré que comentar a mi mujer, aver si así atiende a razones, jejejeje.

manuespada dijo...

Buenísimo, esa forma de jugar con el lector demuestra lo machistas que somos.

Stultifer dijo...

Libertad y fraternidad.

josé luis sánchez dijo...

Muy bueno. Y, como siempre, en los finales la estocada es certera.

Hiperbreves S.A. dijo...

En fin... uno no sabe qué decir ante tantas buenas palabras. Muchas gracias a todos.

Txispas, en cuento tenga un ratito me paso por tu blog.

Anuskirrum dijo...

Si muchas personas (hombres y mujeres) entendieran esto a tiempo. Cuantas disputas evitariamos¡ Además, entre dos, rebajamos la pena a la mitad.

Excelente, como siempre

Manchas de Tinta dijo...

Me sumo a todos y cada uno de los comentarios de los lectores. Saludos.

Hiperbreves S.A. dijo...

Anuskirrum, cuánta razón tienes. Entre dos es sólo la mitad.

Manchas, un abrazo y gracias por venir.

Sirvi dijo...

Me ha encantado, como todos los que he leído (creo que me he enganchado y ahora soy hiperbrevedependiente...).

Te ficho para poder seguirte.

Un saludo!

Hiperbreves S.A. dijo...

Gracias, Sirvi, bienvenida a la hiperbrevedependencia... jejeje

¡Ya estás fichada!

R.Sánchez_ dijo...

He esperado varios días.

Nadie ha pensado en una pareja homosexual masculina,
para que el relato sea mas verosímil.

Y no ciencia ficción por ahora.

Hiperbreves S.A. dijo...

Jeje... R.Sánchez, eres muy observador. Te mereces un diez. La verdad es que el relato está hecho adrede con esa ambigüedad, y por eso se titula igualdad. Tendemos a imaginar a una mujer con actitudes machistas, pero, efectivamente, el narrador puede ser también un varón homosexual cansado de la actitud de su marido.

Igualdad es por tanto aplicable a la relación entre ambos sexos, pero también a que las "nuevas" parejas homosexuales son iguales que las "viejas" heterosexuales. Iguales y con idénticos problemas a causa de un machismo que no conoce fronteras de sexos.

Rosalie dijo...

Me ha gustado, y coincido, eso sí, con el último comentario ;).

Aun así, prefiero otros, como el del naúfrago de ahce un par de entradas, también genial :)

Malalua dijo...

Ala, ala, ala... Dando la vuelta a la tortilla, jajaja. Y yo que esperaba la confirmación de que era un hombre. Me gusta, casi me siento identificada, casi.

Besazos.

Hiperbreves S.A. dijo...

cada uno puede elegir la voz: una mujer o un hombre. Al gusto del lector.

Lamas dijo...

Jaja!! Que poco creible....