
23 marzo 2009
Juzgado

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En una época donde triunfa lo audiovisual y el tiempo es un bien escaso, los microrrelatos actualizan la tradición del cuento y ofrecen grandes historias en sólo unos segundos de lectura. En estos tiempos de escasez de tiempo, algunos optamos por la brevedad como forma de expresión, aunque las palabras justas de las historias breves requieran amor desmedido por la concisión.
18 comentarios:
Hay quien nace y muere condenado.
La justicia es muy hipócrita
desde luego que es hipócrita.
No solo la inocencia es una percepción ajena ..... la justicia también ...
Un saludo.
¡Cuantas veces se condena antes de juzgar con "justicia"...!
Impotencia el culpable que es inocente.
Pues que no se moleste en gritar que es inocente. ¿Para qué? Un abrazo.
Gracias a todos por sus comentarios. Hoy han puesto sobre la mesa muchas cosas interesantes: la hipocresía de la justicia, su subjetividad, la no aplicación de la presunción de inocencia, la impotencia que causa y, sobre todo, nuestra desazón ante una realidad que difícilmente cambiará.
Las personas juzgamos convencidas de la diferencia entre el bien y el mal. Quién la conoce? donde nos ponemos de acuerdo?
Además, señor acusado, tenga en cuenta que, entre el jurado popular se encuentra su madre, cabreada aún por no haberle podido quitar la mancha de sangre a la camisa.
Un saludo y toda mi admiración.
Anuskirrum, una de las cosas que más me sorprende en esta vida es comprobar cómo lo que para mí es evidente e incuestionable para muchos otros es todo lo contrario.
Marido, ya sabía yo que te ibas a enterar de lo de la madre... jejeje. Mil gracias por estar ahí.
En lugar de "Es inocente hasta que no se demuestre lo contrario", "Es culpable hasta que él mismo no demuestre su inocencia".
Cierto manchas.
vivimos en mundo donde ya no vivimos, sobrevivimos, tenemos libertad pero de que?? si muchas veces entre trabajo, estudio y deberes nos esclabizamos nosotros mismos...
La esclavitud autoimpuesta o sobrevenida... qué triste.
creible, a veces el peso social hace que aquellos mas indefensos no tengan ninguna oportunidad.
Claro no hay que ser un "desechable social" para quedar sumido en el totalitarismo.
Fijese usted que aquel que tan solo aspira a encontrar un empleo es sometido a un riguroso examen digno de las dictaduras stalinistas:
El aspirante a un cargo se presume que es un mentiroso y un incapoaz, la entrevista de trabajo es el lugar en donde debe probar que el es inocente.
El mundo es el paraiso de la opresion.
Muy buena reflexion, fue un agrado leerlo.
Saludos
Gracias anónimo por pasarte por aquí y dejar tu interesante reflexión. Nos vemos.
Esa falta de defensa es patética. Muchos están sentenciados. "Es la sociedad" dicen muchos. "Es una mierda" digo yo.
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