12 marzo 2010

Laberinto

Aterrorizado por mil ruidos desconocidos, apoyo la espalda contra un tronco y rezo para salir vivo de la selva oscura. Pronto me doy cuenta de que ya no lucho por la vida en un bosque primario, sino en el interior de un tenebroso jardín botánico plagado de ánimas malvadas. Y corro desesperado entre las plantas, hasta que me descubro rodeado de insectos junto al precipicio de una frondosa maceta. Debí volar, pero algo falla. He perdido mis alas y ahora estoy encerrado en este cuerpo inmóvil. En medio del Polo Norte. En un pico nevado. Dentro de tu maldito congelador.

27 comentarios:

Ana dijo...

muy bueno! Hace falta un descongalemiento cerebral rápido en casos así. Menos mal que yo me conservo al natural (a estas horas con algun gusano inactivo),y sin congelantes. Te leo cada vez con más curiosidad por descifrar lo que engloban tus pequeños y sabios textos. Un abrazo fuerte desde Barcelona.

Ana dijo...

aunque ahora releyendo, me pregunto si he hecho una buena comprensión de significado, la verdad es que estoy a punto de caerme de sueño...

Citopensis dijo...

A mi este me cueste entenderlo...

Un saludo.

Baizabal dijo...

Vaya, éste si te pone a pensar, muy buena esa progresión de escenarios.

José Antonio Fernández dijo...

Muy laberíntico, cuesta encontrar la salida, es como un sueño, una metáfora.
Saludos

No Comments dijo...

Releo y releo y me cuesta llegar al quid de la cuestión. Será mi espesura. Será mi limitación.

Espero salir de este laberinto, jeje

Un saludo indio

Hiperbreves S.A. dijo...

Es el laberinto de la locura. La obsesión de quien vive angustiado con lugares y terrores que sólo habitan en su cabeza.

Hiperbreves S.A. dijo...

Sin que sirva de precedente y vistas las dificultades de comprensión que ha creado, vamos a destripar este microrrelato:

El protagonista está aterrorizado, se cree en el interior de una selva amenazadora, luego en un jardín botánico encantado y finalmente, como un hombre menguante, acosado por los insectos en una maceta. De la inmensidad de la selva a un territorio minúsculo. Salta (eso sí podría ser real) porque se cree capaz de volar (¿no tenía alas?). Despierta encerrado en un cuerpo inmóvil (¿quizá por su salto al vacío en medio de una delirante escapada?). Como tiene frío, no puede moverse y lo ve casi todo blanco (¿Estará en un hospital?), repite su paranoia decreciente: ¿Polo Norte, pico nevado, encerrado en tu maldito congelador? Siempre acosado, siempre angustiado al margen de la realidad.

Este microrrelato habla del laberinto sin salida de algunos tipos de locura.

¿Me habré pasado de críptico?

SIL dijo...

Entré al campo jugando con ventaja.
Vale ¿?

Me perdí totalmente en tu laberinto...

Por suerte, tu aclaración hizo que encuentre la salida y deje este gris comentario.


Besos miles, Raúl.


SIL

Víctor dijo...

Sí Raúl, te pasaste de críptico, pero aun así, me gustó el relato. Hay cosas que no acabo de comprender, pese a tu explicación, pero no pasa nada: me gusta también lo incomprensible.

Un saludo.

Isabel González dijo...

Bueno me gustaba más con lo que yo me había quedado antes del destripe, onírico, la incoherencia y la irracionalidad de ésos sueños angustiosos, en los que paseamos con todos nuestros fantasmas y nuestros miedos, de forma inconexa, saltando de escenario en escenario sin que nada nos salga bien, ...bueno éso vendría a ser la locura, ...o la vida de algunos, , tal vez

Isabel de León dijo...

Pues yo acabe pensando en 1 bichito del pleistoceno atrapado en 1 glaciar???jajajajja, m encantaaaaa!!!este sinfín de significados posibles...

Saluditos de la chica bichito.

Gotzon dijo...

ups... tampoco lo había entendido, me quedo con la primera explicación.

Adivín Serafín dijo...

¿Y si vamos a sustancias alucinógenas? Posiblemente tanta alucinación no tenga otra explicación.

Blogsaludos

carlos de la parra dijo...

Otra posible es que el tipo esté siendo zapeado por un cambiador de canales pues está atrapado en un televisor.

Martín dijo...

Parece que la selva tapó el bosque esta vez, y a varios nos costó entender (claro que después de tu explicación la relectura es más fácil). Aún así, muy bien escrito Raúl, como es tu costumbre. Saludos

Anónimo dijo...

Extrañaba pasar por tu blog, ciertos laberintos no lo habian permitido y he quedado perdida, no es tu estilo usual, posiblemente si muy criptico pero igual me encanta y anhelaba volver a leerte.
abrazos desde bogota.
M.

josé manuel ortiz soto dijo...

Como en el laberinto de los sueños donde todo es posible.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

las últimas frases son brillantes.
quizá es algo críptico, pero bueno a veces es bueno leer varias veces el texto e ir sacándole el jugo del doble sentido.

8.5

Citopensis dijo...

Críptico.

Como si el lector necesitara de un largo cuchillo para, entre mandobles, poder salir de la selva de letras.

Da miedo a veces no ser capaz escapar...

Hiperbreves S.A. dijo...

Evidentemente ha costado mas de la cuenta que el lector capte el mensaje y eso no me parece bueno, pero sigo creyendo que el texto tiene sentidos (varios) y cierto recorrido en la cabeza de algunos lectores. Locura, sueños, alucinaciones inducidas... De esas angustias puede hablar. Muchas gracias a todos por sus comentarios. Un abrazo.

Gerardo dijo...

A mi sinceramente me ha parecido genial. Yo lo interpreté como un laberinto interior, no por el de la locura, pero bueno, allá cada cual. ¡Fantástico, Raúl!

Silvia Alonso dijo...

Me ha gustado mucho, ha sido interesante este doble juego: el de primero imaginar cual es el significado para cada uno y despues encontrarle el sentido con las explicaciones del autor... pero yo creo que en el momento que escribes algo, el sentido del mismo es el que cada uno encuentre. Pero siempre es muy bueno saber que prentendió describir el autor... La opción de carlos de la parra (alguien atrapado en un Televisor) también me ha encantado.

Hiperbreves S.A. dijo...

Saludos a todos y muchas gracias por los comentarios.

Silvia, por eso no me gusta nada explicar los textos que, en muchas ocasiones, son ambiguos y se prestan a múltiples interpretaciones. Como bien dices, uno escribe, pero la historia fluye libremente en la cabeza de cada lector.

Mil gracias a todos por perderse en este laberinto. A Gerardo, Ana, Daniel, Citopensis, Baizabal, Jose Antonio, No comments, Sil, Víctor, las Isabeles, Gotzon, José Manuel, Adivín, Carlos, Martín... Es un lujo contar con ustedes para seguir aprendiendo a escribir.

Acuática dijo...

A mí también me costó entenderlo, pero me gustó mucho. No siempre hay que entender la historia para saber apreciar un buen cuento.Me basta con las palabras, el ritmo y la sensación final que se me queda tras leerlo para darme por satisfecha.
Por cierto, muy bien elegida la frase final, es muy contundente.
Un saludo :)

Citopensis dijo...

... también es un lujo contar con usted para seguir aprendiendo a leer.

Y basta ya de peloteo.

Anónimo dijo...

Pues yo habia pensando en un alpinista, alucinando debido a la hipotermia. Me encantan tus hiperbreves. Un abrazo. Angélica