
16 diciembre 2011
Al sol

Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
En una época donde triunfa lo audiovisual y el tiempo es un bien escaso, los microrrelatos actualizan la tradición del cuento y ofrecen grandes historias en sólo unos segundos de lectura. En estos tiempos de escasez de tiempo, algunos optamos por la brevedad como forma de expresión, aunque las palabras justas de las historias breves requieran amor desmedido por la concisión.
8 comentarios:
Hablando de trabajo...
-Estoy preocupado por mi marido, se fue a una entrevista de trabajo hace horas y no sé nada de él.
-¿A qué se ha presentado ahora?
-A catador de un Rey.
Muy bueno, Juan Enrique... duro oficio el de catador real.
Un fondo triste para una imagen permanente, más allá de estos tiempos de crisis.
Con una muy buena consrucción de la escena, llegamos a ese final que no sorprende pero golpea.
Enhorabuena.
Un saludo,
Ja, que bueno. Si es que lo mejor es aprovechar lo que uno tiene de bueno en cada momento, porque si viene algo malo, viene solito y llega sin más.
Saludos
Carpe diem.
Hay que ver el lado positivo de las cosas.
Saludos!!
Pintas una escena típica de Argentina hace 10 años. Por suerte aquí lo han sabido revertir.
Saludos.
Jejeje, la verdad que leyendo tus "historias", no puedo quedarme indiferente...
Publicar un comentario