30 marzo 2007

El sobre

El sobre era marrón, como los de las radiografías, pero mucho más pequeño. Se notaba que lo habían llenado a conciencia porque estaba precariamente cerrado, presionado desde dentro como la barriga de una embarazada. Debía medir unos veinte por diez centímetros, con la altura de “Cien años de soledad”, aunque en aquel momento parecía enorme. Más grande que la mesa. Mayor que la habitación. Lo miré durante varios minutos, con el pulso acelerado y la respiración presente. Sopesando, dudando y temiendo: ¿Pero qué quieren comprar, si yo no vendo nada?