Ese señor siempre me sonríe y me regala caramelos al salir del colegio. Es muy simpático porque siempre me pellizca un cachete y me dice niña guapa. Ayer me regaló una muñeca Bratz, pero dijo que no se lo contara a nadie, que era un secreto. No quiere que nadie sepa que en su cas
a tiene un sótano lleno de juguetes porque se los pueden robar. Mi hermana mayor no es ladrona, así que le conté que hoy me va a llevar a coger el barco y el avión de los Polly Pocket. No roba pero es medio celosa y puso cara de chincha rabiña. Seguro que fue ella quien se chivó. Al salir de clase el señor me estaba esperando, pero cuando me subí a su coche aparecieron papá, mamá, la chivata y por lo menos diez policías con pistolas. Todo por unos simples Polly Pocket.

1 comentario:
hola, mi nombre es berenice. escribo desde méxico.
es bastante breve, pero da señales de ser crudo y hasta degenerado. siempre me ha impresionado la forma como la sociedad "ve" que pasan estas cosas y nosotros, que somos la sociedad, seguimos sin tomar cartas al respecto... menos mal que la niña le tuvo confianza a la hermana, que si no... le ubieran costado muy caras esas Bratz...
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