Cómo explicarle a Pedrito, que acaba de cumplir dos años, que su padre se quedó para siempre en aquel accidente de avión. Hace semanas que no lo ve, y no para de preguntar. Tú ya lo intentaste, con paciencia y muchas lágrimas, pero sólo has conseguido que Pedrito dé un salto y mire al cielo en cuanto escucha un avión. Sólo has conseguido que reaccione como un resorte ante los reactores, señale a las nubes y diga con una gran sonrisa: “¡Mira, papá!”. Gracias al niño encontraste la solución: lo que queda de la familia vive ya junto al aeropuerto. Allí donde papá siempre va y viene. Y Pedrito y tú pueden salir a verlo.27 noviembre 2008
¡Mira, papá!
Cómo explicarle a Pedrito, que acaba de cumplir dos años, que su padre se quedó para siempre en aquel accidente de avión. Hace semanas que no lo ve, y no para de preguntar. Tú ya lo intentaste, con paciencia y muchas lágrimas, pero sólo has conseguido que Pedrito dé un salto y mire al cielo en cuanto escucha un avión. Sólo has conseguido que reaccione como un resorte ante los reactores, señale a las nubes y diga con una gran sonrisa: “¡Mira, papá!”. Gracias al niño encontraste la solución: lo que queda de la familia vive ya junto al aeropuerto. Allí donde papá siempre va y viene. Y Pedrito y tú pueden salir a verlo.21 noviembre 2008
Instituto
En el instituto de enseñanza secundaria no sabía qué hacer con mi vida. Me limitaba a vivir, a sentir, a pasar por el mundo, a pasar del globo. En el instituto no sabía qué iba a ser de mí mañana, ni pasado mañana. Me limitaba a ser y estar, a levantarme y acostarme, con un día cualquiera de por medio. En el instituto no sabía que cada pequeña cosa que hacía, decía, escuchaba o aprendía me iba modelando. No sabía que lo que yo sería mañana se estaba construyendo ayer con trocitos que no parecían nada.13 noviembre 2008
La Red
Una vez me contaron que las aguas del Mar Rojo se abrieron al paso de personas que huían, que una torre que debía llegar hasta el cielo dejó de construirse porque quienes la hacían dejaron de hablar la misma lengua, que un hombre salvó de un enorme diluvio a una pareja de cada especie de la Tierra, que alguien caminó sobre las aguas... Pero nadie me contó que un día, gracias a una máquina no divina, cualquier hombre de este planeta podría leer mis escritos, conversar conmigo o ver mi imagen desde lugares remotos. Nadie me contó que una red invisible uniría al mundo. Tampoco lo hubiera creído.06 noviembre 2008
Cumpleaños
Han venido todos: mis amigos, mi familia, mis compañeros. Todos están felices, bromean, comen bocadillos de pan blandito y beben lo que les dejan. Su cántico me emociona: “Feliz, feliz en tu día, amiguito que dios te bendiga, que reine la paz en tu día y que cumplas muchos más...”. Los ojos se me llenan de lágrimas cuando me toca apagar las velas. Vaya pinta que tiene la tarta, lástima que sea tan sosa. Parece una tarta cualquiera, pero no, ésta es para diabéticos. Esto también parece un aniversario cualquiera, pero no lo es, hoy estamos de fiesta en el geriátrico y aquí somos cumpleaños profesionales.02 noviembre 2008
Temor
31 octubre 2008
¿Bloguero?
El joven gafapasta se dirigió, con paso firme, a la oficina de la Agencia de Empleo. El funcionario desfasado lo miró de arriba abajo e inició un robótico interrogatorio que transcurrió sin incidentes hasta que:
-¿Profesión?
-Bloguero
-¿Profesión?
-Bloguero
-¿Bombero?
-No, bloguero
-¿Bloquero?
-No, bloguero, el que mantiene un blog.
El funcionario cansado y cansino lo miró inquisitivo y zanjó el asunto de forma poco convincente:
-Ya, ya...
En la solicitud, por supuesto, escribió: “profesión: bombero bloquero con conocimientos de bloc”.
PD: Este es un pequeño homenaje a los autores de los 4.517 blogs participantes en los Premios 20blogs.
-¿Profesión?

-Bloguero
-¿Profesión?
-Bloguero
-¿Bombero?
-No, bloguero
-¿Bloquero?
-No, bloguero, el que mantiene un blog.
El funcionario cansado y cansino lo miró inquisitivo y zanjó el asunto de forma poco convincente:
-Ya, ya...
En la solicitud, por supuesto, escribió: “profesión: bombero bloquero con conocimientos de bloc”.
PD: Este es un pequeño homenaje a los autores de los 4.517 blogs participantes en los Premios 20blogs.
28 octubre 2008
RIP en RED
La noche se convirtió en día y el día en noche, los minutos se empastaron con las horas y el tiempo se detuvo. Frente a la pantalla, fuiste perdiendo fuerza hasta que no pudiste comer ni levantarte. Te lo hacías todo encima y encima del teclado dormías. No hizo falta que tu cuerpo desprendiera el olor de la putrefacción, los bomberos echaron la puerta abajo exactamente al tercer día de tu muerte. Nadie te echó físicamente de menos, pero 1.000 personas se temieron lo peor cuando tu magnífico blog dejó de actualizarse.26 octubre 2008
Scripta manent
“Ab initio, ab aeterno y ad infinitum homo finit, opera manent. Ab ovo, verba volant, scripta manent. Velis nolis, ab urbe condita alea iacta est: ars longa, vita brevis”, y como mismo te lo digo en latín por frases, te traduzco los latinajos: “Desde el principio, desde siempre y hasta el infinito, el hombre muere y las obras permanecen. Desde el origen de las cosas, las palabras vuelan y los escritos permanecen. Quieras o no, desde siempre, la suerte está echada: el arte es duradero, pero la vida es breve”. Que te quede claro, en lengua muerta y en lengua herida.20 octubre 2008
Y dar trigo
Acogiste al pobre guiado sólo por la estrella de la buena voluntad. Compartiste tu cama, tu lumbre y tu pan con el que menos tenía. Entregaste tus mejores años al inabarcable trabajo de promover la justicia social. Limpiaste los peores sumideros de la pobreza. Renunciaste a las comodidades, al lujo y al boato. Te partiste el lomo con la pesada carga que otros, indiferentes, te entregaron. Lo diste todo a cambio de nada. Por eso hoy te condenan en la tierra los supuestos representantes del cielo. Por hacer lo que ellos no hacen. Por predicar y dar trigo.13 octubre 2008
La guerra
Los hombres malos se unieron en fatídica comunión. Armados de odio fueron en busca de los hombres buenos. La muerte germinó en los campos y en las ciudades hasta que el asesinato se convirtió en matanza y la matanza en batalla y la batalla en guerra. Frente a frente, los hombres malos y los hombres buenos se confundieron entre sí, y mataron y se mataron sin descanso. Al final, entre cadáveres, se impuso una paz póstuma. Y en el país donde cien mil hombres se mataron por dos banderas, sólo ganó la guerra. Olvido
Doña Benita se despertó temprano, se aseó, se peinó y eligió un elegante vestido gris. Por la calle de siempre enfiló el rumbo hacia la panadería de Tomás y fue saludando a los vecinos de toda la vida, demasiado ocupados para andar devolviendo holas y adioses. Cuando entregó el billete de 500 pesetas al panadero joven, el chico se quedó lívido. Doña Benita salió feliz de la panadería, como si su vida no hubiera retrocedido 60 años en unos meses, como si su camisón fuera un elegante vestido gris, como si supiera donde estaba.
29 septiembre 2008
¿Por eso?
Me pediste mi opinión y te la di. Me pediste una confesión sincera y te la entregué. Me pediste que fuera franco y fui franco. Por eso no entiendo tu reacción. Por eso no entiendo tu enfado. Por eso no entiendo tanta tristeza. Querías que te dijera la verdad. Querías que olvidara la mentira. Querías conocer mis pensamientos más íntimos. Por eso te reconocí que no te quiero. Por eso te confesé que no te amo. Por eso te aseguré que nunca me has gustado. ¿Por eso? ¿por eso? ¿por eso sólo me has dejado? 19 septiembre 2008
Discurso
Excelentísimo señor presidente del Gobierno; ilustrísimos consejeros insulares y regionales; compañeros alcaldes y concejales; respetadas autoridades civiles, militares y religiosas; valiosos dirigentes empresariales; valorados prohombres de esta localidad y valoradas promujeres de este municipio; estimados asistentes, y queridos vecinos y vecina
s todos y todas. No tengo sino que expresar mi más sincera gratitud a todos por su presencia y paciencia. Disculpen mi brevedad, pero es que hoy he venido aquí únicamente a salir en la foto de mañana y desconozco el motivo o razón de tan ilustre reunión. Saludos y, sobre todo, ¿alguien sabe a qué hora pasan los canapeses?
s todos y todas. No tengo sino que expresar mi más sincera gratitud a todos por su presencia y paciencia. Disculpen mi brevedad, pero es que hoy he venido aquí únicamente a salir en la foto de mañana y desconozco el motivo o razón de tan ilustre reunión. Saludos y, sobre todo, ¿alguien sabe a qué hora pasan los canapeses?13 septiembre 2008
B.P.
Hace nada escuchaste gritos y sirenas en una calle cercana. No le diste importancia, pero ahora sientes ese vacío en la boca del estómago y un dolor agudo que va de un lado al otro de tu cuerpo. Es como si te hubieran atravesado con un florete incandescente, quemando la carne a
su paso. Aún percibes esa quemazón interna cuando reparas en la creciente debilidad de tu cuerpo. Te cuesta abrir los ojos, casi no puedes levantar la mano y, aunque logras abrir la boca, no consigues decir nada. Se te escapan las fuerzas mientras tratas de mirar por el espejo retrovisor. Una mancha oscura ha aparecido en tu camisa. Dos hombres pasan corriendo junto a tu coche. Huyen de tres policías. El agente más joven les dispara. Luego te mira y hace una mueca. Sabe que él te pegó el tiro.
su paso. Aún percibes esa quemazón interna cuando reparas en la creciente debilidad de tu cuerpo. Te cuesta abrir los ojos, casi no puedes levantar la mano y, aunque logras abrir la boca, no consigues decir nada. Se te escapan las fuerzas mientras tratas de mirar por el espejo retrovisor. Una mancha oscura ha aparecido en tu camisa. Dos hombres pasan corriendo junto a tu coche. Huyen de tres policías. El agente más joven les dispara. Luego te mira y hace una mueca. Sabe que él te pegó el tiro.28 agosto 2008
La medalla
Tanto que te costó conseguirla, tanto trabajo y sacrificio ahora perdidos. Has extraviado tu medalla, sí, la medalla de oro por la que sufriste durante cuatro años, la medalla que te costó tantas horas extras de trabajo, la medalla que te quitó el sueño y te hizo soñar. Cuántas veces te dije que no tomaras esas cosas, que un día te podían perjudicar y, al final, por usar sustancias prohibidas has perdido tu medalla. Después de la gloria, cuando por fin la habías conseguido alguien fue a buscarte de noche a la habitación. Volviste cabizbajo a la mañana siguiente, ebrio de todo y con el cuello desnudo. Tanto lo celebraste que, al final, perdiste la medalla de oro, la de los 3.000 euros, la de la Virgen de Candelaria que siempre quisiste lucir y no te duró ni un día.
Papá, Tierra
Apenas sabes hablar y ya me llamas papá. Apenas articulas diez o quince
palabras y ya pides agua, ñam ñam y calle. Señalas y sabes donde ir: pallá, pacá. Sabes lo que quieres y lo reclamas con la fuerza que te da tu año de vida. Apenas puedes caminar y ya te lanzas a correr, apenas sabes masticar y ya te lo quieres comer todo. Eres un atrevido, hijo, por eso aprendes tan rápido. El otro día agarraste la bola del mundo y me diste una lección: la abrazaste primero, para quererla; luego la golpeaste, para intentar espabilarla, y, al final, mientras la mandabas a rotar con desdén, la diste por perdida. Igual que los sabios.
palabras y ya pides agua, ñam ñam y calle. Señalas y sabes donde ir: pallá, pacá. Sabes lo que quieres y lo reclamas con la fuerza que te da tu año de vida. Apenas puedes caminar y ya te lanzas a correr, apenas sabes masticar y ya te lo quieres comer todo. Eres un atrevido, hijo, por eso aprendes tan rápido. El otro día agarraste la bola del mundo y me diste una lección: la abrazaste primero, para quererla; luego la golpeaste, para intentar espabilarla, y, al final, mientras la mandabas a rotar con desdén, la diste por perdida. Igual que los sabios.11 agosto 2008
Papel mojado
A la duodécima hora ininterrumpida de trabajo en la hamburguesería, al grito de “sirva usted dos raciones grandes de papas fritas”, el empleado respondió blandiendo el
Estatuto de los Trabajadores. Al quincuagésimo día de trabajo ininterrumpido, al grito de “¡una pizza tropical con cebolla, atún y berenjenas!”, el ex empleado de la hamburguesería respondió mostrando el Estatuto de los Trabajadores. Al enésimo día en el paro, al grito conyugal de “¿qué vamos a comer hoy!”, el ex empleado de la pizzería respondió con un gesto digno: arrancó la página del artículo 4 del Estatuto de los Trabajadores, la de los derechos laborales básicos, y la mojó en la yema de dos huevos.
Estatuto de los Trabajadores. Al quincuagésimo día de trabajo ininterrumpido, al grito de “¡una pizza tropical con cebolla, atún y berenjenas!”, el ex empleado de la hamburguesería respondió mostrando el Estatuto de los Trabajadores. Al enésimo día en el paro, al grito conyugal de “¿qué vamos a comer hoy!”, el ex empleado de la pizzería respondió con un gesto digno: arrancó la página del artículo 4 del Estatuto de los Trabajadores, la de los derechos laborales básicos, y la mojó en la yema de dos huevos.01 agosto 2008
Todopoderosos
La chica cerró la puerta con todas sus fuerzas y, como impulsada por el estruendo, emprendió una desesperada carrera con los pies desnudos. El camisón flotaba como un fantasma en la noche, acompasado por el sonido de los pies sobre el asfalto mojado. Corría sin mirar atrás, pero cuando el miedo y la curiosidad la obligaron a girar el cuello, tropezó. El golpe le levantó, a medias, la uña del dedo gordo. El dolor fue tan intenso que olvidó la cercanía de la muerte. Tras unos segundos de sufrimiento ausente, vio acercarse a la carrera al asesino. Trató de incorporarse, pero volvió a caer. Inmóvil, con la pistola a menos de tres metros, miró al cielo y rogó: “Por favor, no me mates, tú eres el todopoderoso”. El disparo recordó que si Dios no se prodiga en milagros, menos abunda la piedad entre los escritores.29 julio 2008
Sin prisa
No tengo prisa, ¿por qué voy a tener prisa? Tenemos todo el tiempo del mundo. ¿Qué prisa ni prisa? Tómatelo con calma. No hay problema, yo espero aquí sentado, si total no tengo nada mejor que hacer que estar aquí esperando a que tú termines. Sin agobios, ¿eh? No te estre
ses, que la vida son dos días y, al final, tanto correr para nada. Qué no, no hay prisa, en serio. ¿Qué te crees que me voy a agobiar ahora por estar de brazos cruzados una hora? Yo soy un tío paciente, a mí no me entran los calores por perder media mañana, qué va. No tengas prisa ninguna. ¿Prisa? Para que te vas a dar prisa, coño, si a mí me da lo mismo, cojones. Que te estoy diciendo que no, coño, que no pasa nada. ¿Qué te crees que quiero que termines de una puta vez ya, jodida inútil? Pues no, hoy no tengo prisa.
ses, que la vida son dos días y, al final, tanto correr para nada. Qué no, no hay prisa, en serio. ¿Qué te crees que me voy a agobiar ahora por estar de brazos cruzados una hora? Yo soy un tío paciente, a mí no me entran los calores por perder media mañana, qué va. No tengas prisa ninguna. ¿Prisa? Para que te vas a dar prisa, coño, si a mí me da lo mismo, cojones. Que te estoy diciendo que no, coño, que no pasa nada. ¿Qué te crees que quiero que termines de una puta vez ya, jodida inútil? Pues no, hoy no tengo prisa.¡Siguiente!
Para poder obtener el tratamiento médico que solicita para su madre debe presentar fotocopia de la partida de nacimiento, del documento de identidad y del libro de familia; declaración jurada y c
uatro testigos que ratifiquen el domicilio señalado; diez últimos recibos de agua, luz, teléfono y basura; cartas de pago del impuesto de bienes inmuebles de los últimos tres años; declaraciones de la renta de todo el núcleo familiar del último ejercicio; copia de la escritura de propiedad de la vivienda; referencia catastral; vida laboral; historia clínica, y certificados de penales. El plazo para contestar su solicitud será de tres años a partir del primer día hábil tras la presentación de la citada documentación. En el caso de que fallezca su madre durante el proceso, queda expedido un sentido pésame. ¡Siguiente!
uatro testigos que ratifiquen el domicilio señalado; diez últimos recibos de agua, luz, teléfono y basura; cartas de pago del impuesto de bienes inmuebles de los últimos tres años; declaraciones de la renta de todo el núcleo familiar del último ejercicio; copia de la escritura de propiedad de la vivienda; referencia catastral; vida laboral; historia clínica, y certificados de penales. El plazo para contestar su solicitud será de tres años a partir del primer día hábil tras la presentación de la citada documentación. En el caso de que fallezca su madre durante el proceso, queda expedido un sentido pésame. ¡Siguiente!18 julio 2008
Opositoro
Me cogió el toro. Por más que me hayan repetido mil veces que los exámenes se preparan poco a poco y día a día, me jugué todo a última hora. Desde aquellas iniciáticas clases de técnicas de estudio, desde el tierno pupitre del colegio al maduro despertar de la universidad, pasando por el fervor adolescente del instituto... en todos y cada uno de esos templos del saber, el consejo fue siempre el mismo: “No te la juegues al final, repasa y lleva las materias al día”. Maldito consejo desaprovechado. Tanta ilusión en ese examen, tan plan con esas oposiciones y, al final, me cogió el toro. En lugar de mantener el espíritu de sacrificio para aquel examen del 10de julio, tres días antes me marché a Pamplona a desconectar. Allí, por torpe y por lento, me cogió el toro. El año que viene repito encierro. Para opositar, claro.09 julio 2008
Robado
Todo, me han robado todo. Mi cámara japonesa digital de fotos, el móvil finlandés, la agenda electrónica taiwanesa dotada con navegador GPS ruso, las gafas de diseño italiano, la cartera de piel de antílope sudafricano, las cinco tarjetas de crédito de bancos y comercios españoles, 2
00 euros en billetes europeos de variada cuantía, una medalla colombiana de la Virgen del Carmen, los mandos chinos de los garajes, las llaves de los coches alemanes y el reproductor inglés de música. Todo, absolutamente todo lo que llevaba en mi mochila made in USA. Parece mentira que esto pueda ocurrir en España. Todo fue muy rápido, pero lo tengo clarísimo: el que se llevó la mochila parecía entre guineano y peruano, hablaba con acento marroquí y vestía una camisa de Rumanía.
00 euros en billetes europeos de variada cuantía, una medalla colombiana de la Virgen del Carmen, los mandos chinos de los garajes, las llaves de los coches alemanes y el reproductor inglés de música. Todo, absolutamente todo lo que llevaba en mi mochila made in USA. Parece mentira que esto pueda ocurrir en España. Todo fue muy rápido, pero lo tengo clarísimo: el que se llevó la mochila parecía entre guineano y peruano, hablaba con acento marroquí y vestía una camisa de Rumanía.01 julio 2008
¿Qué crisis?
La crisis lleva a la quiebra a centenares de empresas constructoras e inmobiliarias. Centenares de nuevos ricos se despiden de la opulencia con la misma rapidez que la abrazaron. Los índices bursátiles van en caída libre y el petróleo lo pringa todo con la mancha del sobreprecio. Los suicidios de superejecutivos superfracasados se multiplican al ritmo del engorde de las cifras mensuales de desempleo. Los tentáculos de la crisis
llegan a casi todos los rincones, aunque siempre hay algunos que ni se enteran. Es el caso de Tomás Cadalso, persona libre completamente ajena a los vaivenes del mercado. Cada vez que le preguntan por la crisis, él responde: “¿Qué crisis?”, se toma un trago de vino, recoge sus cartones y se marcha a buscar otro cajero automático.
llegan a casi todos los rincones, aunque siempre hay algunos que ni se enteran. Es el caso de Tomás Cadalso, persona libre completamente ajena a los vaivenes del mercado. Cada vez que le preguntan por la crisis, él responde: “¿Qué crisis?”, se toma un trago de vino, recoge sus cartones y se marcha a buscar otro cajero automático.¿Ahora?
Ahora me llamas y me pides que olvide todo, que borre lo viejo y calcule una cuenta nueva, que corra una gruesa cortina sobre el pasado. Ahora me dices que te has dado cuenta de tus errores, que ere
s consciente de tu inconsciencia, que sabes lo que quieres y necesitas. Ahora tratas de convencerme de que ha llegado el momento bueno, de que los astros se han alineado en la posición exacta para que tú y yo seamos felices juntos. Ahora pretendes que recorra hacia atrás el camino y regrese al punto crítico, al momento y al lugar donde se rompió todo. Ahora pretendes que recoja los pedacitos de aquello y los recomponga con ilusión, credulidad y generosidad boba. ¿Ahora? Ahora es nunca.
s consciente de tu inconsciencia, que sabes lo que quieres y necesitas. Ahora tratas de convencerme de que ha llegado el momento bueno, de que los astros se han alineado en la posición exacta para que tú y yo seamos felices juntos. Ahora pretendes que recorra hacia atrás el camino y regrese al punto crítico, al momento y al lugar donde se rompió todo. Ahora pretendes que recoja los pedacitos de aquello y los recomponga con ilusión, credulidad y generosidad boba. ¿Ahora? Ahora es nunca.
18 junio 2008
Aeropuerto
Es la segunda vez que escuchas tu nombre por megafonía. La voz dulce repite: último aviso para el pasajero Antonio Segovia Armas. Ese eres tú, desde siempre, el mismo Antonio Segovia Armas del colegio salesiano, de las categorías inferiores del CD Rápido, del Instituto Cervantes, de la Mutua de Accidentes y del Consejo de Administración de Heather S.A. Te llaman, como cuando pasaban lista, pero esta vez no podrás ir. Vas a perder tu avión. Ese apretón llegó en pésimo momento. Sentado en la taza de ese baño de aeropuerto, escuchas repetir tu nombre. Vas a perder tu avión, pero no sólo eso. Y lo sabes desde que sentiste esa punzada en el pecho. Cuando te dolió el brazo izquierdo, te despediste del vuelo UX034. Y no sólo de eso.
Contrato fijo
Hijo, quiero que sepas que, a pesar de la distancia, no te olvido. Disculpame por no llamar más a menudo, pero las comunicaciones aquí son bastante difíciles. Confío en que te encuentres bien, sigas estudiando mucho y estés haciendo mucho caso a mamá. Yo sigo como siempre, trabajando mucho y tratando de ahorrar ese dinerito para irlos a visitar lo más pronto posible. Por acá las cosas siguen más o menos igual de duras. Esto está bravo, como nos gusta decir, pero yo no pierdo el ánimo. Como te dije, trabajo en una empresa española bastante grande que se llama Tenerife II. Aquí hay más de mil empleados. Pese a todo, el otro día me surgió una oferta mejor después de un roce violento con un compañero. Los jefes me han ofrecido cuatro años más de contrato fijo, pero con otra empresa nueva que, si no me equivoco, se llama algo así como El Salto del Negro. ¿Qué casualidad, no?
El paso
¿Cómo podría explicarte que el siguiente no es un paso más? ¿Cómo hacerte entender la trascendencia de ese breve gesto? Parece poco, algo normal, un uso social, un hecho mediano... Sin embargo, lo
que tenemos entre manos y pies, no es cosa baladí. No encuentro las palabras adecuadas que me permitan salir indemne de los desfiladeros de la cursilería, pero siento la necesidad de explicar, aunque sea ñoño, que éste, el nuestro, no es un paso más. Hartos estamos de escuchar historias de conflictos y fracasos, pero, ¿qué sería la vida sin el riesgo? Lo más fácil sería quedarnos donde estamos, a esperar, a verlas venir. Sin embargo, nos vamos a mover. Vamos a dar un paso. Ahí delante nos espera el resto de nuestra vida. Suerte, compañera.
que tenemos entre manos y pies, no es cosa baladí. No encuentro las palabras adecuadas que me permitan salir indemne de los desfiladeros de la cursilería, pero siento la necesidad de explicar, aunque sea ñoño, que éste, el nuestro, no es un paso más. Hartos estamos de escuchar historias de conflictos y fracasos, pero, ¿qué sería la vida sin el riesgo? Lo más fácil sería quedarnos donde estamos, a esperar, a verlas venir. Sin embargo, nos vamos a mover. Vamos a dar un paso. Ahí delante nos espera el resto de nuestra vida. Suerte, compañera. 28 mayo 2008
22 negro
Te dije que apostaras al rojo y preferiste el negro. Te advertí de que la apuesta debía ser conservadora y pusiste todo o nada al número 22. Mientras la bola giraba, no podía parar de pensar en lo estúpido
que eres. Tantas fichas de colores, tantos euros en manos del azar me revolvían el estómago. Te pedí que no fuéramos al casino, que optáramos por otra diversión más sana y menos avara... Pero tú siempre haces lo que te da la gana, como apostar los 12.000 euros de la indemnización al 22 negro en esa maldita ruleta. Nunca me haces caso, ni siquiera cuando tengo razón. La bola se paró en el 3 rojo y en un pis-pas volaron todos los planes que teníamos con ese dinero. “Mala suerte”, dijiste; “pobre gilipollas”, pensé. A ver con qué te vas a pagar ahora el divorcio.
que eres. Tantas fichas de colores, tantos euros en manos del azar me revolvían el estómago. Te pedí que no fuéramos al casino, que optáramos por otra diversión más sana y menos avara... Pero tú siempre haces lo que te da la gana, como apostar los 12.000 euros de la indemnización al 22 negro en esa maldita ruleta. Nunca me haces caso, ni siquiera cuando tengo razón. La bola se paró en el 3 rojo y en un pis-pas volaron todos los planes que teníamos con ese dinero. “Mala suerte”, dijiste; “pobre gilipollas”, pensé. A ver con qué te vas a pagar ahora el divorcio. Rabia
Algo te sube por dentro, como una marea que te oprime y te impulsa a descargar toda esa ira. Por más que lo intentas, no encuentras la calma y sólo notas calor e inquietud. Te esfuerzas por no gritar, por n
o insultar, por no romper... pero dentro sientes un demonio que se agita. Un gesto mínimo o una palabra de más son suficientes para desencadenar la tormenta. Entonces agarras lo que más cerca te queda, la botella de recuerdo de Cuenca, y lanzas las casas colgadas contra la pared del salón, impulsadas por un grito irreproducible. Tus ojos de loca buscan más productos delicados, hasta que encuentran el cenicero de cristal que te regaló tu tía. Cuando se hace añicos contra el suelo, respiras atropelladamente. Ya está. La rabia se fue por donde vino.
o insultar, por no romper... pero dentro sientes un demonio que se agita. Un gesto mínimo o una palabra de más son suficientes para desencadenar la tormenta. Entonces agarras lo que más cerca te queda, la botella de recuerdo de Cuenca, y lanzas las casas colgadas contra la pared del salón, impulsadas por un grito irreproducible. Tus ojos de loca buscan más productos delicados, hasta que encuentran el cenicero de cristal que te regaló tu tía. Cuando se hace añicos contra el suelo, respiras atropelladamente. Ya está. La rabia se fue por donde vino.15 mayo 2008
Curling
Siempre serás mi equipo del alma, en los triunfos y en los fracasos. Siempre sentiré tus colores porque soy un hincha intenso, de esos cuyo estado de ánimo está indisolublemente ligado al marcador de tus pa
rtidos. Me condicionas la existencia por un contrato sentimental indefinido, pero eso no quiere decir que no me permita licencias. En días como hoy, cuando al cuánto de la derrota se suma la humillación del cómo, los colores los siento para dentro. En la clandestinidad del garaje, retiro la bufanda del salpicadero y las botitas del retrovisor; cambio de llavero, y recupero el reloj neutral. Desayuno en otro bar y, por supuesto, pido prensa económica. Si me preguntan, no me gusta el fútbol. Hoy prefiero el curling.
rtidos. Me condicionas la existencia por un contrato sentimental indefinido, pero eso no quiere decir que no me permita licencias. En días como hoy, cuando al cuánto de la derrota se suma la humillación del cómo, los colores los siento para dentro. En la clandestinidad del garaje, retiro la bufanda del salpicadero y las botitas del retrovisor; cambio de llavero, y recupero el reloj neutral. Desayuno en otro bar y, por supuesto, pido prensa económica. Si me preguntan, no me gusta el fútbol. Hoy prefiero el curling.
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